UNA OBRA EXCEPCIONAL
EN LA VECINA LOCALIDAD DE PEDRERA Y DE GRAN DEVOCIÓN EN GILENA

Desde que los vecinos de la localidad de Pedrera llevarán en procesión hasta los límites de la localidad de Gilena para que nos diera salud debido a la epidemia de cólera, son muchos vecinos y vecinas de nuestra que poseen una gran devoción por el Santísimo Cristo de la Sangre; una imagen que se encuentra en las fases finales del Renacimiento.
Nuestro pintor Francisco Maireles Vela, de padre de Gilena y madre de Pedrera, tenía una especial predilección por el Cristo de la Sangre en cuyo estudio artístico conservaba una antigua fotografía del mismo.
Colección Museografica de Gilena conserva y expone una nutrida colección de pinturas y enseres personales del pintor gilenense y Catedrático de Bellas Artes Francisco Maireles Vela.
Francisco Maireles fue además un devoto católico que participó activamente en la decoración y restauración de la antigua iglesia parroquial de su pueblo natal de Gilena.
En los fondos de la Colección Museográfica de Gilena se conserva una antigua foto devocional (h.1900) de un Cristo por el que Maireles sintió una profunda devoción y respeto, el Santísimo Cristo de la Sangre que se venera en la ermita pedrereña del mismo nombre.
Esta imagen devocional es la única en su género, y quizás, la más antigua entre los términos municipales de Gilena, Pedrera, Aguadulce y Estepa; imagen que se encuentra entre las denominadas como "Cristos de Maíz".
Los Cristos de maíz son imágenes devocionales que provienen del Nuevo Mundo, figuras devocionales cristianas herederas en su sistema de construcción de los antiguos ídolos guerreros nativos de México y del Perú Prehispánico.
Estos Cristos se fabricaban con una estructura interna de cañas, recubiertas de pasta del maíz aglutinada con baba de nopal e hierbas venenosas para evitar el ataque de insectos. Esto les confería un peso muy ligero, ideales para los Cristos procesionales durante el siglo XVI, ya que durante este siglo y en España, se portaban sujetos al cinturón por un solo hombre.
Sin embargo la fragilidad de sus materiales han provocado que muy pocos lleguen hasta nuestros días, y los que han llegado, han sufrido muchas intervenciones y retoques.
Son Cristos que por su construcción (esculturas modeladas) presentan una anatomía poco detallada y siempre dotadas con pelo natural, siguiendo los modelos europeos.
Será en las primeras décadas del siglo XVII cuando las hermandades reemplazarán definitivamente estos Cristos de maiz por tallas en madera, menos frágiles, más duraderos y de más fácil conservación; naciendo así al mismo tiempo los grandes y pesados pasos procesionales.
En definitiva, el Santísimo Cristo de la Sangre, devoción del gran pintor Francisco Maireles, es un buen ejemplo de éste tipo de antigua figura procesional, devoción centenaria también compartida desde antaño entre Pedrereños y Gilenenses.
Imagen 1: Foto devocional del Sto. Cristo de la Sangre perteneciente al pintor Fco. Maireles (hacia 1900) y conservada en Colección Museográfica de Gilena.
Imagen 2, 3 y 4: subida del Santísimo Cristo de la Sangre al Paso de Procesión para el Viernes Santo. Sábado 22 de marzo de 2024.
